¡Hagamos
gente próspera! Mi tiempo se agota.
¡Hagamos gente
próspera!
El tiempo que tengo se
agotará y por ello deseo se aproveche lo máximo en beneficio de todos.
Con la intención de que se aproveche al máximo
lo que he desarrollado de tecnologías físico-mecánicas, y no se pierda o se
quede demasiado tiempo rezagado, con este mensaje inicio la divulgación
de tales desarrollos; esto, para ponerlos al alcance de todos quienes tengan
interés por entender y utilizar mis nuevos conceptos mecánicos.
Sinceramente
considero criminal no divulgar esto:
¡Cómo
Impulsar Máquinas Sin Usar Combustibles! (Primera parte)
Este proyecto, “Motor Único”, seguramente con el tiempo modificará
radicalmente la producción de todo tipo de motores que hoy utilizamos en
prácticamente toda máquina y aparato. Serán reemplazados con él los motores que
consumen algún tipo de combustible derivado del petróleo; y no nada más éstos,
sino también motores eléctricos que impulsan máquinas y dispositivos, puesto
que podrán ser reemplazados, con grandes ventajas, al utilizarse dicho “Motor
Único”, nombre con el cual defino mi nuevo mecanismo para una unidad generadora
de movimiento, motor, o máquina innovadora que aquí te explicaré.
Suena un tanto fantástica la idea, pero
llegará el momento en que una vez conocido y entendido completamente este
proyecto, sin duda cambiará el mundo mecánico.
Hasta el día de hoy se cree que debido a la
“Ley de la Conservación de la Energía” no es posible obtener movimiento sin
utilizar un energético derivado del petróleo, fluido eléctrico, corrientes
externas de aire y/o vapor, o bien el fuerte impulso derivado de las caídas del
agua por gravedad. Esto no es así, y me será relativamente fácil demostrarlo.
La imperiosa necesidad que el mundo tiene por
encontrar tecnologías alternas mucho más limpias ha dado lugar a pensar en
varias opciones. Una de ellas, que parecería “gratis”, es la electricidad
producida por las celdas fotoeléctricas. Éstas son capaces de convertir la luz
del sol, de manera directa, en electricidad, pero los equipos y sistemas para
obtener esto resultan muy costosos, de gran tamaño y con un tiempo limitado de
duración. Otra opción interesante es “La Energía Eólica” que consiste en
hélices que también, aparentemente gratis, obtienen movimiento de corrientes de
aire, y por ello, sólo pueden colocarse en zonas donde son regulares y
suficientemente fuertes tales corrientes; además de que no son muy baratos
estos equipos que están expuestos, también, a las descargas eléctricas
ocasionadas por los rayos.
Estas dos opciones, cuyos equipos y/o máquinas
se han construido y se usan en gran número de países, desde luego que no son lo
indicado para vehículos y todo tipo de automóviles. Para estas aplicaciones se
requieren motores muy potentes y pequeños. Motores que en efecto puedan ser
instalados en esos vehículos a los que impulsan.
Por todo lo arriba comentado, si a ti te ha
inquietado la idea de conocer más o menos con detalle cómo se puede obtener un
motor con facilidad para acelerar y aumentar su potencia, lo suficiente como
para impulsar vehículos y todo tipo de máquinas sin utilizar combustibles ni
electricidad, te sugiero observes con todo cuidado, minuciosamente, lo que
adelante te explicaré.
Quiero aclararte que hago esto de acuerdo a lo
que comento en “Inventos Mexicanos YONTO Parte 13” que puedes ver en YouTube.
Mi intención actualmente ya no es la de solicitar patentes de invención en
ningún país del mundo. Lo que pretendo ahora es solamente dar oportunidad a
todo quien se atreva a construirlo por sí mismo, pues resultará de lo más
sencillo y fácil de construir. Si decides aportar, desde un solo peso hasta un
millón de ellos, sólo tienes que ponerte en contacto conmigo.
Sinceramente
considero criminal no divulgar esto:
¡Cómo
Impulsar Máquinas Sin Usar Combustibles! (Segunda parte)
¡Por qué, las máquinas, hacen lo que hacen! Esta expresión es ideal para empezar mi segundo comentario, con el cual pretendo interesar profundamente en mis desarrollos tecnológicos a todo individuo que como yo desea un mundo mejor, pero sobre todo si a la vez intenta ser protagonista y así participar en tal mejoría.
Es un hecho que hoy no vivimos de la misma forma en que
vivieron nuestros abuelos. Ellos nunca utilizaron muchísimos artículos y
servicios que hoy la gran mayoría de los individuos tenemos. ¡Esto es la
evolución! Pero… podríamos estar mucho mejor si no tuviésemos los limitantes
que se dan por la comercialización y la negociación de todo tipo de bienes,
artículos, equipos y servicios que, si se vuelven obsoletos porque llegan otros
mejores, no conviene de inmediato hacer los cambios a quienes manejan lo
“tradicional”. Ningún negociador o comerciante iría en contra de lo que le está
redituando buenas ganancias.
Entonces, con la intención de que los cambios
convenientes se hagan con más celeridad, es que intento dar toda la información
necesaria para que quien se anime a construir por sí mismo todos y cada uno de
mis desarrollos tecnológicos, pueda hacerlo; es más, iré paso a paso
describiendo por qué y cómo es que pude crear principalmente mi “Bomba Yonto” y
lo que puede hacerse con ella, la cual, modestia aparte, resulta grandiosa para
facilitarnos infinidad de máquinas y aparatos mucho mejores que los hasta hoy
conocidos. Esto hará que quien entienda bien lo que explico “inventará”, él
mismo, tales desarrollos tecnológicos.
Aunque tiene su grado de dificultad la comprensión de
cualquier mecanismo nuevo, y con gran diferencia respecto a lo conocido, no
resulta muy difícil tal comprensión cuando se ha llegado a entender bien el o
los fenómenos, que dan lugar a su función. Es curioso, pero en mis
conversaciones con un buen número de ingenieros mecánicos e industriales, a
quienes mucho respeto, me he encontrado con que su preparación académica no ha
tenido mucho énfasis en la naturaleza y funcionamiento de las máquinas, sino
que han sido preparados principalmente para cuestiones de tipo administrativo.
Como consecuencia de ello, por lo general no profundizan lo suficiente en los
fenómenos que hacen funcionar a dichas máquinas, sino que son preparados
únicamente para la administración, la atención, y el mantenimiento de máquinas
conocidas.
Como buen ejemplo de lo que he comentado me atrevo a
afirmar que la gran mayoría de los conocedores de motores de combustión interna
considerarían una herejía que algún motor de combustión prescindiera de
pistones y cilindros. Ello no obstante la infinidad de motores experimentales
que logran, en algún grado, que la expansión de los gases en combustión se
efectúe en sentido giratorio y no rectilíneo como en todo motor de combustión
tradicional que funciona con pistones y cilindros; lográndose, además, eliminar
en parte o totalmente, piezas que se muevan en vaivén. Me estoy refiriendo a
motores experimentales que aún no se han construido para ningún auto o vehículo
de línea; y desde luego que no incluyo aquí al Motor Wankel que aunque ya
fabricado en serie, hace algún tiempo, no ha sido lo práctico y útil que se
pensó sería.
El fenómeno importante, el que hace que la mezcla de
aire y combustible se expanda violentamente al ser encendida, sigue siendo la
base de cualquier motor de combustión. Por lo tanto, si se entiende esto
claramente y se encuentra alguna forma de aprovechar mejor tal expansión,
ocupándose la mínima cantidad de piezas, y si además se reduce
significativamente la fricción entre los componentes, es lógico que se dé con
un sistema mejor, más eficiente y duradero, y con grandes posibilidades de
resultar menos costoso.
Sugiero pensemos en lo aquí expuesto, mientras preparo y
publico la tercera parte.
Sinceramente
considero criminal no divulgar esto:
¡Cómo
Impulsar Máquinas Sin Usar Combustibles! (Tercera parte)
De ninguna manera necesitas ser ingeniero para entender a la perfección lo que he desarrollado. Con frecuencia sucede que al conocerse cómo son y cómo funcionan algunas máquinas, los ingenieros, seguramente de manera inconsciente, defienden esos diseños y les cuesta trabajo aceptar otros, aun siendo mejores.
En esta ocasión deberemos dar prioridad a la mayoría de
los fenómenos físicos que han sido aprovechados para la elaboración y el
funcionamiento de las máquinas. Necesitamos entenderlos perfectamente. De este
modo iremos viendo con claridad por qué, las máquinas, hacen lo que hacen.
Empecemos pues con esto:
En primer término, analicemos el comportamiento de la
materia gaseosa, líquida y sólida; así como lo que pasa con ella al ser
afectada por las fuerzas naturales, o bien por la manipulación humana. Observa
que en un principio no había máquina alguna, pues éstas han ido apareciendo y
nos hemos acostumbrado a usarlas una vez que se han inventado. Aprovechar los
fenómenos físicos ha sido siempre la base para crearlas, y para hacerlas
funcionar con efectos prácticos muy útiles.
La materia gaseosa (incluido el aire), es comprimible, y
hoy en día se utiliza muchísimo para impulsar y controlar infinidad de
herramientas robóticas. La materia líquida (incluyéndose los aceites), no es
comprimible, pero también se utiliza mucho en herramientas modernas a modo de
fluido impulsor. La materia sólida, que es la que se utiliza para los
componentes de las máquinas, es con la cual se hacen las piezas como ruedas,
engranajes, palancas, rodamientos, cilindros, pistones, tornillos e infinidad
de componentes.
Ahora bien, todo tipo de maquinaria o dispositivo
mecánico tuvo su origen en el momento en que sus creadores, al observar ciertos
fenómenos naturales, decidieron emular ese comportamiento de la materia para
fines prácticos, en cualquiera de sus formas, ya fuere gas, líquido, o sólido,
de acuerdo a determinadas circunstancias específicas. Me explico: el gas,
además de poder comprimirse, se expande con mayor temperatura y ocupa más
espacio; el líquido, no puede ser comprimido, pero al igual que el gas puede
convertirse en fluido (al estar moviéndose, o circulando); por último, los sólidos
son todos los componentes como palancas, engranajes y demás partes que se
mueven de tal o cual forma de acuerdo a cómo se les activa, o se les impulsa.
En su inicio, más que máquinas o dispositivos, eran
herramientas muy básicas las que empezaron a usarse. Estoy hablando de todo
tipo de palancas, flechas y espadas. Posteriormente, parece que al observarse
los objetos que eran redondos o esféricos, y que debido a tal forma podrían
rodarse y transportarse sin tener que cargarlos, fue que se empezaron a
construir ruedas para efectos prácticos. Adelante se descubrió que esa
interesante forma circular podría tener muchísimos más usos útiles y valiosos.
Los engranajes, que en su inmensa mayoría son circulares, hoy en día resultan
casi indispensables en toda máquina, y son una de tantas aplicaciones
importantes de la rueda.
Vayámonos ya al estudio y comprensión del fenómeno
básico del cual se echa mano para la construcción de absolutamente todos los
motores de combustión: el objetivo es, y siempre lo ha sido, obtenerse una
serie de explosiones perfectamente controladas dentro del motor; ello para
producirse un empuje o impulso de la mezcla encendida (compuesta de oxígeno del
aire y de algún combustible atomizado) y se aproveche esta violenta fuerza
expansiva para mover los pistones y hacer girar el “cigüeñal” o árbol motor. En
los casos de los motores de reacción, o turbina, no se producen tales explosiones
individuales, sino que el proceso de expansión e impulso es continuo, muy
similar a como funciona un soplete, o los cohetes que se lanzan fuera de la
atmósfera.