viernes, 24 de junio de 2011

Por qué se mueve, lo que se mueve

¡Por qué se mueve, lo que se mueve!



Estoy seguro de que entre los momentos de mayor felicidad, satisfacción y bienestar que todo individuo tiene, están esos en los cuales vemos realizados los objetivos que hemos perseguido; sobre todo si nuestra dedicación y esfuerzo han sido muchos y  considerables. ¡He ahí el profundo sentido de la vida!



Estudiando este fenómeno, he llegado a considerar que aquellos momentos en los que llegamos a exaltarnos al extremo al ver y disfrutar de un partido de futbol, de un artista o cantante, o de alguna persona a la que admiramos mucho, esa sensación de euforia que nos invade el espíritu es un contagio de sensaciones ajenas que hacemos nuestras, tanto en sentido positivo, como negativo en algunos casos.



Desde luego que ser el protagonista del suceso de exaltación nos crea una sensación más profunda, más feliz y satisfactoria al ser el caso exitoso, y además positivo.



Entonces ¿por qué no intentamos convertirnos en protagonistas con más frecuencia? Ser únicamente espectador nos proporciona bienestar pasajero o poco duradero; en cambio, el ser nosotros mismos los generadores de tal o cual suceso, capaz de hacer en nosotros y en otros más, esos momentos felices, satisfactorios y de bienestar, nos convertiría en verdaderos individuos de excepción. Individuos “fuera de serie” debido a que nos estaríamos moviendo; o más bien dicho no estaríamos dejando de actuar, como sí lo hacen prácticamente todos los individuos en este globo terráqueo.



En los hechos, el número de Individuos de excepción es realmente muy reducido; pero ese muy reducido número de Individuos de excepción, es el que vive con mucho más intensidad, alegría y satisfacción su propia vida. A menudo se les califica a estas personas como “muy movidas” o muy activas, ya que es innegable que lo que tiene movimiento destaca por encima de lo estático. Entonces, podemos deducir que lo que tiene movimiento ante nuestros ojos, trátese de personas, animales, o simplemente de fenómenos naturales, es señal inequívoca de dinamismo, fortaleza y vida misma.



Los estudiosos de la Física tradicional, así como los que le han aplicado el término “Nanotecnología” a sus investigaciones de lo infinitamente pequeño, también nos han indicado que es un hecho verdadero el que “El Movimiento es Vida”; sea ésta vegetal, animal, humana, o simplemente comportamiento de la materia en la naturaleza.



¡Movámonos pues! ¡Si la vida es movimiento, el ser estático es casi la muerte! Nos debemos mover, y contagiar con nuestro movimiento a cuantos podamos.



Observemos con toda atención que la vida moderna, de prácticamente todo individuo en este mundo, está auxiliada por máquinas y aparatos; máquinas y aparatos que son necesariamente impulsados por fuentes de energía de movimiento (generalmente motores) como en los casos de los autos, camiones, trenes, aviones, etc. etc. En los últimos tiempos se han incorporado a nuestra vida, de manera muy intensa, sistemas electrónicos cuyos diminutos equipos generan movimiento de partículas en extremo  pequeñas; partículas que son parte de la composición de los átomos que componen toda materia y que son capaces de moverse a la velocidad de la luz; además de que pueden traspasar todos los objetos que se interponen en su viaje y llegan hasta su lugar de destino donde se conectan con otros equipos similares en cualquier lugar del mundo. ¡Todo esto es realmente maravilloso!



Entonces, asumiendo como válido esto de que “La Vida es Movimiento” muy bien nos haría intentar entender profundamente por qué, y cómo, es que se mueve lo que se mueve. Creo que no debemos conformarnos con ser solamente espectadores, sino movernos en algún sentido. En relación con todo tipo de máquinas, equipos y demás desarrollos tecnológicos, no sólo debemos aprender a utilizarlos sino profundizar el conocimiento acerca del porqué, y cómo, hacen lo que hacen. En todas las épocas de la humanidad sólo quienes son capaces de entender y hacer suyos los conocimientos adecuados, son los que a base de su interés por mejorarlo todo llegan a crear otros muchos Desarrollos Tecnológicos, los que cada día hacen nuestra vida mejor, más cómoda y disfrutable. Además de que estos desarrolladores se hacen poderosos en su economía.



Si es el caso de que tú, amigo mío, coincides conmigo en este asunto, te recomiendo le des una revisada a lo que he colocado en Internet y que aquí te señalo:





Ildefonso Hernández Cervantes